miércoles, 3 de mayo de 2006

FRAGILIDAD

.
Quiebra la vida sus referencias,
perdido el Norte, pasos sin Sur.
La constelación de mis dolores
cruza mi cielo desteñido de azul.
Tan frágil me siento...

jueves, 27 de abril de 2006

De otros tiempos



Viejo caldero donde estuvo
el metódico sudor
en manos del progreso...
La gran puerta, ahora
es una vacío de voces,
de sirenas,
de algarabía obrera.

Murió una tarde cualquiera.
Revolución industrial:
en la página milcientosetenta,
Expediente doce del libro F,
historia muerta.
Un robot coloca el epitafio
y un ramo de billetes verdes
justifican el ocaso

martes, 25 de abril de 2006

Has recorrido un largo camino, muchacha

Me pregunto:
Si aquel tiempo volviera a repetirse ahora, que mis 33 quedaron sepultados por 22 años de idas y vueltas. Desiciones e indecisiones... Todas en pos de solventar una vida. La mía que incluye la vida de mis amores, mis hijos...
Si aquel tiempo volviera a repetirse con sus dramáticas malignidades ¿De dónde sacaría la fuerzas para volver a plantar mis plantas sobre las aceras de este pequeño pueblo; para decir que nada sucede, que todo está bien?
La imagen que el espejo me devuelve no es la misma.
No la silueta. Ni el brillo de la mirada, ni el garbo, ni la insolencia medida y teatral...
He de mirarme más profundamente. Viajar por el interior de mi escencia, encontrarme en la adulta que ha madurado.En la que avisora para sí un fin menos lejano y que apura a vivir los días como si fuera el último, porque sabe que las horas desperdiciadas en el ayer, no pueden recuperarse.
También sabe que puede terminarse dignamente cada minuto si se lo dignifica con actos alejados de la frivolidad y la apariencia

domingo, 23 de abril de 2006

A mis 33 (I)

A mis 33
Exultante.
El mundo era mío.
Pisaba fuerte sobre las baldosas de veredas angostas, en el pequeño pueblo.
Todavía cargaba con la tonta histeriquita, que se enorgullecía de las miradas sobre sí.
Era toda apariencia y producción.
Mi verdadero mundo se desmoronaba. Yo lo sabía...
Quería, sin embargo, aparentar.
... ¡Todo está bien, loco!. Todo está bien!
Salía al ruedo pueblerino, con el mentón adelantado. Era la proa de una embarcación en medio de la tormenta.
Salía a caminar, con la espalda recta y la cabeza en equilibrio físico sobre el atlas óseo. Imaginariamente, cargaba el Diccionario de la Real Academia para caminar elegante como en mis épocas de pasarelas.
La ropa, de última moda, pero siempre con un detalle propio. Que me distinguiera.
Olía tan bien! (Era la época cuando todavía la gente común no sabía mucho de perfumes importados y yo portaba mi Arpege de Lanvin).
Me encontraban parecidos varios. A distintas estrellas del cine de los 50 (los más viejos), de los sesenta (los adoradores del cine italiano) los del 70 (los seguidores de Sylvester Stallone), y posteriormente ya no me encontraron parecidos actuales, sino que empezaron a referirse en pasado. Primero en un pretérito indefinido y ahora, en un pretérito preciso.
Cuando mi mundo se desmoronó, también se desmoronó mi apariencia de ganadora.
Actualmente, me reconstruyo, dejando ver las heridas, sin permitir la lástima por ellas.
Por esas heridas, que hoy me convierten en una persona con algo de sabiduría y con más experiencia.

viernes, 21 de abril de 2006

cultura nuestra para todos

Las discusiones que continuamente se plantean con respecto a la cultura suelen venir de parte de personas que livianamente tratan de ella por haber leído profusamente y haberse memorizado unas buenas frases célebres que les sirven de caballitos de batalla para sus discursos llenos de oropeles y aplaudidos por una cantidad de señoras paquetas que admiran esas frases precisamente por no haber leído nunca más que las etiquetas y envoltorios de sus prendas y perfumes caros.
Ander Egg en su tratado sobre la animación sociocultural hace una maravillosa descripción de la original definición de la palabra cultura, luego explica la evolución de la misma y hace un intento por clasificar a la cultura según los colectivos sociales contemporáneos, pero sin desvincularse de aquél concepto original.
Hay quienes mantiene rígido el concepto de cultura regional de tal modo que todo intento por ingresar otro avatar cultural, es considerado poco menos que un delito.
La humanidad toda es la resultante de continuas transculturaciones. Las más antiguas, se fueron dando con la lentitud propia de los tiempos en que sucedían. Hoy,la comunicación instantánea y múltiple, irrumpe con nuevos estilos en cualquier parte del mundo.La transculturación puede llegar a ser casi instantánea. Y en consecuencia, peligrosa, pues no da tiempo a digerirla dentro de una comunidad con identidad propia.El escaso tiempo que deja para sopesarla, transformarla, adaptarla, adoptarla, introducirla finalmente hace peligrar la fontera de las tradiciones, más aún en los pueblos sin memoria.
Entonces, sucede que esos pueblos sin memoria, perdidos en el laberinto de las ajenidades, sin un derrotero que les sirva de guía son presas fáciles para su propia agonía.

jueves, 20 de abril de 2006

cadaver exquisito

cadáver exquisito
Ocupaciones estrechas despierta en sombras. Como las mentes estrechas, que proyectan la oscuridad de la ignorancia.
Las mentes escuálidas, y las almas escuálidas, tienen prohibido mirar hacia adelante. No pueden pensar el futuro. Se quedan ahí, sin abrir un libro, perdiéndose el sabor del polvo acumulado entre sus hojas viejas. No conocen la sensación parduzca de dar vuelta las páginas y desentrañar los hllos de palabras que cuentan cosas.
Las ocupaciones estrechas no tienen nombre. No se jubilan ni tiene Obra Social alguna.Se sabe que espían "tras los cristales de alegres ventanales". Miran, miran, y todo lo traducen al modo de su mirada mezquina.
Quieren embadurnarte con sus basilísticas lenguas viperinas. Tratan de enrredarte en la urdimbre de sus negras ideas.
Odian el brillo, la luz, los cristales, la calle, las risas, el amor.
El único cuidado para no caer en sus tentáculos malignos, es vivir en plenitud.
Así, ellas verán perdidos sus esfuerzos por apagarnos la existencia, y se irán acabando como las babosas cuando les echas sal...