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viernes, 24 de marzo de 2006

30 años

Cuando yo tenía 30 años, recuerdo que en muchas oportunidades me decían que estaba en lo mejor de la edad.
Nunca supe bien el motivo de semejante aseveración, pues creo que estar en lo mejor, depende de muchos factores.
Pero de los treinta años a los que haré referencia, no es de un festejo de cumpleaños. Es más bien el recuerdo de cosas que ocurrieron en mi país, allá por 1976, y los años que siguieron hasta la recuperación de la democracia.
Con la felicidad que ocupaba mis días de familia nueva, un hijo de casi cuatro años, y dos bebés que ocupaban mis días entre mimos, cuidados y lavados exhaustivos de pañales (pues eran de tela y no teníamos lavanderías), terlevisor en blanco y negro en pueblo del interior, sin la tecnología actual de la TV por cable, la radio que se sintonizaba mejor de noche que de día, escuché el primer comunicado de la Junta militar, A las 06:30, en todas las emisoras se escucharía 'Comunicado Nº 1, de la Junta de comandantes generales: "Se comunica a la población, que a partir de la fecha, el país se encuentra bajo el control operacional de la junta de comandantes generales de las Fuerzas Armadas. Firmado, Jorge Rafael Videla, teniente general, comandante general del ejército".
Mi país que sobrellevaba un caos tras la muerte de Perón, creyó que vendría , la Junta Militar, a poner orden y, tal como lo pregonaba, se comenzaría la etapa de Reorganización Nacional, sin siquiera sospechar que celebrábamos la entrada a la historia más tristye y terrorífica que nos tocó vivir.
El mesianismo de las cabeza visibles de la Junta Militar se invistió de un criminal sentido de "limpieza".
Persecuciones, prisión, desaparecidos, muertos, ejecutados, censura, caos económico, industria en quiebra, plata dulce, niveles de pobreza en alza, analfabetismo, disciplina de cuartel, Estado de Sitio, radios y casi todos los medios de Prensa controlados, Muyndial del 79, Guerra de Malvinas,... atrocidades que fueron golpeando sistemáticamente en el corazón de cada argentino.
Se había instalado el miedo.
En Buenos Aires, Córdoba, Tucumán... se vive con mayor angustia y sentido de desolación...
Traiciones, inseguridades ideológicas, sostenimiento de ideales, políticos olvidados de la democracia querida,Madres de la Plaza de Mayo, , CONADEP,Pérez Esquivel Premio NOBEL DE LA PAZ....
Una marea de sucesos que aún duelen, pero que es necesario recordar. Avivar el fuego. No para instalar el odio. Sí, para que la Justicia asuma su poder. Sí, para un país que aprenda desde sus errores. Sí par la vida, Sí para el Nunca Más.