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martes, 16 de junio de 2009

Otra nostalgia

Hay momentos que una mano invisible golpea la aldaba de la puerta de los recuerdos, y al abrirla dispara una sensación imprecisa que no es nostalgia ¿Cómo podría llamarla si no es nostalgia?




Según el diccionario de la Real Academia, Nostalgia es un sentimiento que implica pena por algo que ya no se tiene, según su primera y segunda acepción que textualmente reza:
(Del gr. νόστος, regreso, y -algia).

1. f. Pena de verse ausente de la patria o de los deudos o amigos.

2. f. Tristeza melancólica originada por el recuerdo de una dicha perdida.


Pero. cuando me invaden los recuerdos de algunos momentos vividos, no es la tristeza precisamente, la que me habita, sino una sensación de gratitud por haberlos vivido.Una aceptación de que el tiempo ha pasado.Una oportunidad para mirar el hoy y poder decirme " ha pasado mucha agua bajo el puente, muchacha..." y sentir que nada ha sido en vano.

Mucho menos podría llamarlo "Melancolía" ya que esta es una tristeza profunda y permanente.

Entonces, ¿cómo llamar a este sentimiento tan particular del que no me embarga la tristeza sino que me permite solazarme en lo grato del ayer?

Mal que me pese, no encuentro en el rico idoma español, una palabra que defina mi sentir.

En portugués hay un término que se acerca a acotar lo que siento:
Saudade
, según lo expresado en wikipedia:
Como emoción, sentimiento o pensamiento, se trata de una voz que manifiesta la esencia de la vida, la tristeza y la alegría, el pasado (recuerdos), el presente y el futuro en un instante simultáneo. Saudade es la sensación que permanece cuando aquello que una vez se tuvo, material o inmaterial, que en su momento permitia disfrutar alegria y euforia se ha perdido y se le extraña, y el hecho de recordarlo, tenerlo de nuevo, ó pensarlo, produce una sensación de volver a la vida.
.

Entonces,
la presencia de los que ya no están me acompañan: Padres, amigos, maestros, vecinos, que dieron cuotas de experiencias que sumadas me confortan.
Los libros que alguna vez leí, formaron una plataforma donde se apoyan mis nuevas y continuas lecturas, mis aprendizajes y el placer que encuentro en ellos.
La música que me acompañó a lo largo de mi vida, y sigue acompañándome, se suma a lo que escucho hoy.De ello resulta una variada gama de estilos y contenidos, de ritmos, y mensajes, de melodías y timbres imposibles de enumerar.
Las fotos prolijamente ordenadas en diferentes albumes o juntadas anárquicamente dentro de un sobre, resisten sin competir con las que hoy almaceno en mi PC o publico en los reservorios de imágenes via Internet.Ellas representan fragmentos, instantes, consolidados en mi alma y en mi memoria, y prestan algún andamiaje a parte de mi ser.
Los olores que alguna vez percibí y afloran en los recuerdos sirven para solazarme retrotrayéndome al abrazo de mi padre recién afeitado y listo para prodigarme mimos, o a la frescura de lavanda que distinguía a mi madre,o la clásica de moda varonil que se usaba en los sesenta y percibida en el enlace de la danza con mi enamorado de turno, el cítrico que destilaba mi profesora de piano... Me sirve para prolongar en mí esa delicada costumbre de agregar un toque que perdure en la memoria que de mí puedan evocar otros, sin caer en el pecado de ostentación ni de lujuria.O los olores más primarios e igualmente gratos de la piel de mis bebés,o de mi hombre,o del placentero y particular olor de la pasión...O los olores de la casa recién limpia y la ropa recién planchada...Olores que emana la cocina en sus desayunos y comidas principales...Todos una sumatoria que "me hicieron y me hacen"...¿por qué sentirme triste?
Y junto con ellos, los sabores...Todos. Sin excepción. Caleidoscopio rico de imágenes...Cuanto más facetas, mayor riqueza...
¿Y los aportes que me ha agregado el tacto?¿Cómo olvidar cada una de las impresiones alojadas en la correspondiente zona cerebral?

Alma - una amiga virtual - me dice sobre la nostalgia:
La nostalgia va y viene Diana. Es como las hamacas que de repente mecen tu cuerpo entre el sol y la sombra. Todo lo que sube tiene que bajar y viceversa.

En fin. generalmente mis recuerdos no significan "encaracolarme" en el pasado sino reconocerme en el presente gracias al ayer.