Google+ Followers

Google+ Followers

jueves, 7 de septiembre de 2006

INMIGRANTES














A mi abuelos Miguel y Pierina; Pablo Sebastián y Gioana

Con pañuelos volanderos
saludaron desde el puerto
Sin depojarse de afectos.
En la panza de los barcos
o en la clase de primera;
todos,
albergando el mismo sueño.

En las naves hubo
mucha lágrima
y mucho de consuelo.

La vida cada día
con su juego de destinos
sucedía puntualmente
a cada uno por su sino:
Nacimientos celebrados,
algún que otro infortunio
meciéndose al capricho
espectacular del océano.

La travesía era larga
como interminables espejos.

Se hablaba el italiano;
en ese idioma latino,
se encerraban mil misterios.

En el salón había fiestas
que el Capitán inauguraba
cada noche con estrellas
y con el mar en calma
o en medio de tormentas.

En la trama del tiempo
la mujer ,con su rosario
Ave Marías elevaba.
Ora por su patria,
ora por la esperanza.
El hombre, desvelaba
proyectos increíbles,
ora en la labranza,
ora en la inquietud de la posible nada.

En los arcones repletos
traían toda la casa:
El juego de loza,
las fuentes de plata,
Sábanas de hilo
para dormir la añoranza.

Y tanto papel de manila
y plumas y tintas
para escribir las líneas
de interminables cuitas...
...Las fotos en sepia...
Papeles en regla,
manos alertas,
y el corazón repartido
entre dos puertas.

Un amanecer luminoso
al lugar arribaron
Descargaron sus bártulos.

Abrieron sus pasos
hacia distintos amparos:
La pampa extensa
las montañas azules
los inmensos esteros,
los lagos sureños,
suelo verde, suelo rojo,
azul cielo.

¡A hacer la América!
¡A eso vinieron!
................................

Fines de 1800
principios del 900
La diáspora encontró otra patria
de vientre virgen que esperaba
las espigas,la fragua,
la humedad del trabajo,
la fuerza, los cantos,
daguerrotipos velados...
.............................................

...Colección de recuerdos
Encontré hoy
en un cajón del abuelo:

Éstos son
los que trajeron
el no olvido.
Habitan en hileras de luto,
un cementerio.
Trajeron la esperanza, la fe,
amalagamadas con pujanza.
Labraron la tierra
y familias enteras
mezclaron su sueño
aquerenciado en canteras.

Tributo a la vida.
¡Eso fueron!
Son tuyos,
nuestros,
míos,
los abuelos.

Allende los mares vinieron.

Vinieron
a hacerse la América,
y nos hicieron.