A mis 33
Exultante.
El mundo era mío.
Pisaba fuerte sobre las baldosas de veredas angostas, en el pequeño pueblo.
Todavía cargaba con la tonta histeriquita, que se enorgullecía de las miradas sobre sí.
Era toda apariencia y producción.
Mi verdadero mundo se desmoronaba. Yo lo sabía...
Quería, sin embargo, aparentar.
... ¡Todo está bien, loco!. Todo está bien!
Salía al ruedo pueblerino, con el mentón adelantado. Era la proa de una embarcación en medio de la tormenta.
Salía a caminar, con la espalda recta y la cabeza en equilibrio físico sobre el atlas óseo. Imaginariamente, cargaba el Diccionario de la Real Academia para caminar elegante como en mis épocas de pasarelas.
La ropa, de última moda, pero siempre con un detalle propio. Que me distinguiera.
Olía tan bien! (Era la época cuando todavía la gente común no sabía mucho de perfumes importados y yo portaba mi Arpege de Lanvin).
Me encontraban parecidos varios. A distintas estrellas del cine de los 50 (los más viejos), de los sesenta (los adoradores del cine italiano) los del 70 (los seguidores de Sylvester Stallone), y posteriormente ya no me encontraron parecidos actuales, sino que empezaron a referirse en pasado. Primero en un pretérito indefinido y ahora, en un pretérito preciso.
Cuando mi mundo se desmoronó, también se desmoronó mi apariencia de ganadora.
Actualmente, me reconstruyo, dejando ver las heridas, sin permitir la lástima por ellas.
Por esas heridas, que hoy me convierten en una persona con algo de sabiduría y con más experiencia.
domingo, 23 de abril de 2006
viernes, 21 de abril de 2006
cultura nuestra para todos
Las discusiones que continuamente se plantean con respecto a la cultura suelen venir de parte de personas que livianamente tratan de ella por haber leído profusamente y haberse memorizado unas buenas frases célebres que les sirven de caballitos de batalla para sus discursos llenos de oropeles y aplaudidos por una cantidad de señoras paquetas que admiran esas frases precisamente por no haber leído nunca más que las etiquetas y envoltorios de sus prendas y perfumes caros.
Ander Egg en su tratado sobre la animación sociocultural hace una maravillosa descripción de la original definición de la palabra cultura, luego explica la evolución de la misma y hace un intento por clasificar a la cultura según los colectivos sociales contemporáneos, pero sin desvincularse de aquél concepto original.
Hay quienes mantiene rígido el concepto de cultura regional de tal modo que todo intento por ingresar otro avatar cultural, es considerado poco menos que un delito.
La humanidad toda es la resultante de continuas transculturaciones. Las más antiguas, se fueron dando con la lentitud propia de los tiempos en que sucedían. Hoy,la comunicación instantánea y múltiple, irrumpe con nuevos estilos en cualquier parte del mundo.La transculturación puede llegar a ser casi instantánea. Y en consecuencia, peligrosa, pues no da tiempo a digerirla dentro de una comunidad con identidad propia.El escaso tiempo que deja para sopesarla, transformarla, adaptarla, adoptarla, introducirla finalmente hace peligrar la fontera de las tradiciones, más aún en los pueblos sin memoria.
Entonces, sucede que esos pueblos sin memoria, perdidos en el laberinto de las ajenidades, sin un derrotero que les sirva de guía son presas fáciles para su propia agonía.
Ander Egg en su tratado sobre la animación sociocultural hace una maravillosa descripción de la original definición de la palabra cultura, luego explica la evolución de la misma y hace un intento por clasificar a la cultura según los colectivos sociales contemporáneos, pero sin desvincularse de aquél concepto original.
Hay quienes mantiene rígido el concepto de cultura regional de tal modo que todo intento por ingresar otro avatar cultural, es considerado poco menos que un delito.
La humanidad toda es la resultante de continuas transculturaciones. Las más antiguas, se fueron dando con la lentitud propia de los tiempos en que sucedían. Hoy,la comunicación instantánea y múltiple, irrumpe con nuevos estilos en cualquier parte del mundo.La transculturación puede llegar a ser casi instantánea. Y en consecuencia, peligrosa, pues no da tiempo a digerirla dentro de una comunidad con identidad propia.El escaso tiempo que deja para sopesarla, transformarla, adaptarla, adoptarla, introducirla finalmente hace peligrar la fontera de las tradiciones, más aún en los pueblos sin memoria.
Entonces, sucede que esos pueblos sin memoria, perdidos en el laberinto de las ajenidades, sin un derrotero que les sirva de guía son presas fáciles para su propia agonía.
jueves, 20 de abril de 2006
cadaver exquisito
cadáver exquisito
Ocupaciones estrechas despierta en sombras. Como las mentes estrechas, que proyectan la oscuridad de la ignorancia.
Las mentes escuálidas, y las almas escuálidas, tienen prohibido mirar hacia adelante. No pueden pensar el futuro. Se quedan ahí, sin abrir un libro, perdiéndose el sabor del polvo acumulado entre sus hojas viejas. No conocen la sensación parduzca de dar vuelta las páginas y desentrañar los hllos de palabras que cuentan cosas.
Las ocupaciones estrechas no tienen nombre. No se jubilan ni tiene Obra Social alguna.Se sabe que espían "tras los cristales de alegres ventanales". Miran, miran, y todo lo traducen al modo de su mirada mezquina.
Quieren embadurnarte con sus basilísticas lenguas viperinas. Tratan de enrredarte en la urdimbre de sus negras ideas.
Odian el brillo, la luz, los cristales, la calle, las risas, el amor.
El único cuidado para no caer en sus tentáculos malignos, es vivir en plenitud.
Así, ellas verán perdidos sus esfuerzos por apagarnos la existencia, y se irán acabando como las babosas cuando les echas sal...
Ocupaciones estrechas despierta en sombras. Como las mentes estrechas, que proyectan la oscuridad de la ignorancia.
Las mentes escuálidas, y las almas escuálidas, tienen prohibido mirar hacia adelante. No pueden pensar el futuro. Se quedan ahí, sin abrir un libro, perdiéndose el sabor del polvo acumulado entre sus hojas viejas. No conocen la sensación parduzca de dar vuelta las páginas y desentrañar los hllos de palabras que cuentan cosas.
Las ocupaciones estrechas no tienen nombre. No se jubilan ni tiene Obra Social alguna.Se sabe que espían "tras los cristales de alegres ventanales". Miran, miran, y todo lo traducen al modo de su mirada mezquina.
Quieren embadurnarte con sus basilísticas lenguas viperinas. Tratan de enrredarte en la urdimbre de sus negras ideas.
Odian el brillo, la luz, los cristales, la calle, las risas, el amor.
El único cuidado para no caer en sus tentáculos malignos, es vivir en plenitud.
Así, ellas verán perdidos sus esfuerzos por apagarnos la existencia, y se irán acabando como las babosas cuando les echas sal...
miércoles, 19 de abril de 2006
La vida se renueva
Fui a conocer a Tomás.
15días...
Duerme plácidamente sobre el pecho de su tía.Me ignora por completo.
Su laxitud y paz me mueven a la ternura.
Ataviado con ropas graciosas, le han protegido su cabeza con uno de esos gorros de gnomos del bosque.Y su cuerpecito frágil con un mono blanco.
No sé qué se habla a mi alrededor; su personita me ha cautivado hasta quitarme el habla.
Establezco un diálogo de caricias para este preciosos dormilón.Tomo su manita que cuelga confiada a su hora de dormir . Siento la tibieza de su sangre transmitida a la piel.Rozo sus dedos pequeñitos, largos,suves. Contrasta con la mía, curtida por tantas batallas cotidianas.
Tomás es un bebé bello.
No me atrevo a más. No lo pido para acunarlo. Sigo mirándolo en su placidez que pronto romperá.
Sus padres, Ángel y Gabriela, buscaron de mil formas poder traer un niño propio al mundo. Diez años de esperanzas renovadas que luego se hacían añicos, hasta que Tomás se anunció con fortaleza y sobrevivió alguno que otro contratiempo.
Ahora, aquí está con su presencia afirmando que la vida se renueva en cada hijo que llega o que vendrá.
15días...
Duerme plácidamente sobre el pecho de su tía.Me ignora por completo.
Su laxitud y paz me mueven a la ternura.
Ataviado con ropas graciosas, le han protegido su cabeza con uno de esos gorros de gnomos del bosque.Y su cuerpecito frágil con un mono blanco.
No sé qué se habla a mi alrededor; su personita me ha cautivado hasta quitarme el habla.
Establezco un diálogo de caricias para este preciosos dormilón.Tomo su manita que cuelga confiada a su hora de dormir . Siento la tibieza de su sangre transmitida a la piel.Rozo sus dedos pequeñitos, largos,suves. Contrasta con la mía, curtida por tantas batallas cotidianas.
Tomás es un bebé bello.
No me atrevo a más. No lo pido para acunarlo. Sigo mirándolo en su placidez que pronto romperá.
Sus padres, Ángel y Gabriela, buscaron de mil formas poder traer un niño propio al mundo. Diez años de esperanzas renovadas que luego se hacían añicos, hasta que Tomás se anunció con fortaleza y sobrevivió alguno que otro contratiempo.
Ahora, aquí está con su presencia afirmando que la vida se renueva en cada hijo que llega o que vendrá.
martes, 18 de abril de 2006
Valores
Por qué había expuesto su más intima decisión?
Ahora estaba llorando con sollozos cortos, no por su decisión sino por la mediocridad ajena.
El viejo grupo de amigos de la secundaria se reunió ese sábado para festejar. Cualquier cosa, pero festejar.
Le pareció que después de nueve años de no verlos, sería una reunión que le alegraría más la vida.
Al paso de las horas, se fue esforzando por encontrar algo bueno dentro de ese conjunto de gentes que juzgó vacía y superficial.
Parecía que la procacidad era el único tono en la conversación y que cada uno hacía gala de sus aventuras sexuales. Detalles innecesarios, risotadas, alcohol, se fueron aliando para convertir la oportunidad en un extraño aquelarre.
Llegó a sentirse incómoda pero permaneció hasta el final por algún dejo de fidelidad con los antiguos amigos.
Pero cuando le dispararon la pregunta, respondió que su decisión era permanecer virgen hasta su matrimonio, o al menos con su único novio. No supo si a las últimas palabras las escucharon pues las carcajadas y burlas se hicieron terribles.
Y ahí comprendió, que había caminado por otros carriles. Sin juzgarlos, se despidió abrazando a todos e imaginando los comentrarios posteriores a su ida.
Contuvo las lágrimas en su regreso a casa, y cuando llegó comenzó a llorar por ellos. No por su decisión que conservará incólume.
También supo que sus "amigos" sólo serían un recuerdo de otros tiempos más diáfanos.
Ahora estaba llorando con sollozos cortos, no por su decisión sino por la mediocridad ajena.
El viejo grupo de amigos de la secundaria se reunió ese sábado para festejar. Cualquier cosa, pero festejar.
Le pareció que después de nueve años de no verlos, sería una reunión que le alegraría más la vida.
Al paso de las horas, se fue esforzando por encontrar algo bueno dentro de ese conjunto de gentes que juzgó vacía y superficial.
Parecía que la procacidad era el único tono en la conversación y que cada uno hacía gala de sus aventuras sexuales. Detalles innecesarios, risotadas, alcohol, se fueron aliando para convertir la oportunidad en un extraño aquelarre.
Llegó a sentirse incómoda pero permaneció hasta el final por algún dejo de fidelidad con los antiguos amigos.
Pero cuando le dispararon la pregunta, respondió que su decisión era permanecer virgen hasta su matrimonio, o al menos con su único novio. No supo si a las últimas palabras las escucharon pues las carcajadas y burlas se hicieron terribles.
Y ahí comprendió, que había caminado por otros carriles. Sin juzgarlos, se despidió abrazando a todos e imaginando los comentrarios posteriores a su ida.
Contuvo las lágrimas en su regreso a casa, y cuando llegó comenzó a llorar por ellos. No por su decisión que conservará incólume.
También supo que sus "amigos" sólo serían un recuerdo de otros tiempos más diáfanos.
lunes, 17 de abril de 2006
siempre en prueba, nomás
Haciendo honor al nombre de mi blog, siempre en prueba, estuve tratando de hacer una lista de links con títulos de blogs que visito y que me visitan pero sucedió otra cosa, entonces hice un post por cada uno de ellos para recordarlos.
Ya aprenderé lo correcto
Ya aprenderé lo correcto
Suscribirse a:
Entradas (Atom)