...una hoja ha caído de un árbol ciudadano.Ha flotado perezozamente en su descenso.Grácil, si se quiere, y engalanado con cierto amarillo vibrante que le da la proximidad de otoño.Al llegar a la tierra ha aterrorizado a cinco hormigas que laboraban desplegando toda su fuerza para arrastrar cada una su carga: una ramita minúscula, una migaja de pétalo, una uña de espina robada al rosal más preciado, una pata de grillo, un barba de pluma, vaya saber de que pájaro de bruma.
También ha aplastado una gota de rocío...¡Sin quererlo! ¡Sin quererlo!
Todo sin quererlo, cumpliendo involuntariamente su destino.
9 comentarios:
:)
Precioso y fatídico!
Una cariñosa delicadeza, querida Diana. Me encanto!
Te abrazo.
Una hoja que se sacrifica para que se renueve la vida...
Precioso texto. Me ha encantado
Besos
Jo Diana, impresionante lo que dices... "Y sin quererlo..." eso es, la gran clave. Uf una maravilla.
Besos
Que ganas de tomar esa hoja.
Acá es primavera. A mí me encanta el otoño.
Lindo.
Besos.
Amo el otoño, no lo percibo triste, sus colores amarillo y sepia me trasladan un estado de serenidad que cabe en el vuelo de una hoja desprendida de su rama.
Acá es primavera y apetece acariciar esa hoja. Recuerdo salir a correr sobre un colchón de hojas del otoño en un parque. Un afectuoso saludo.
Vengo a dejarle un abrazo otoñal junto con el deseo de que esté muy bien.
Siii Sra Diana el sabado 7 es el cumple de lore si dios quiere estamos en esquina, le manda muchos saludos y se emociono cuando le conte q me habia dejado un mensaje en mi blog.
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